El ejército de de Estados unidos anunció el mes pasado que ha adjudicado un contrato de $26.3 millones de un equipo de cinco compañías para crear un maniquí para pruebas de exposición química en tiempo real.
El principal contratista, es el Midwest Research Institute – ubicado en Kansas City – liderará el desarrollo de lo que la armada estadounidense llama el primer sistema maniquí IPE (Individual Protection Esemble). El resultado de acuerdo al MRI, “será un robot auto-balanceable capaz de mantenerse de pie que simule la fisiología humana para realizar test de equipo protector en un ambiente controlado”. Debido a que el traje es probado bajo exposición química, no hay forma de probarlo en un humano vistiéndolo, y ahí es donde el robot entra en juego.
El maniquí representa un reto bastante fuerte en ingeniería debido a que combina habilidades de ingenierías química, hidráulica y eléctrica, dice Bob Barton, director de ingeniería de Instituto de investigación del medio oeste. Parte de la responsabilidad de la compañía, dice, es el intercambio de datos entre los sistemas, estos incluyen controles de temperatura que monitoricen la “piel” del robot, un sistema que simula la sudoración, y los actuadores y los sistemas que equilibran al robot en sí mismo.
Bob Barton director de ingeniería del MRI dice: Los datos recolectados deberán ser enviados a un sistema de almacenamiento que sea capaz de mostrarlos en tiempo real a los operadores. Y aunque aún se están trabajando en detalles del diseño preliminar, seguir la huella a todos esos datos y mantenerlos en un formato similar y entendible va a ser un desafío para esta compañía.
Los maniquíes están siendo diseñados para probar indumentaria protectora para soldadores. Lo que el ejército necesita es un maniquí que desarrolle movimientos realistas para asegurar las piezas correctamente en el conjunto de ensamblado. El conjunto protector incluye elementos como mascara, capota, botas, y capas protectoras externas e internas. Y cosas que se necesitan probar son los aislamientos entre los componentes de la protección para mirar si hay aberturas que formen filtraciones o si el material se desgarra fácilmente en el transcurso de esos movimientos.
Para medir esto el maniquí será revestido con una serie de sensores que registran la exposición química, tienen que ser pequeños y robustos, porque se debe poder descontaminarlos.De acuerdo al MRI, este trabajo va a servir como integrador de los adelantos ya hechos por Boston Dynamics, que es responsable de la fabricación del maniquí robótico, y de Measurement Technology Northwest, el cual es responsable de la fisiología del maniquí. Otras dos companias – Smith Carter CUH2A y HHI Corporation – están trabajando en la cámara de exposición. Se prevé que se finalizará el proyecto sea 2011.
El proyecto también representa un desafío debido al número de subcontratistas. Una gran cantidad de las herramientas de diseño que tienen estas empresas son intercambiables, por ejemplo, todos los programas CAD producen formatos de dibujo que se pueden enviar de un subcontratista a otro. Los diseños se guardarán en un portal de colaboración Microsoft SharePoint durante el proyecto.
Barton el director de ingeniería del proyecto hace una anotación a propósito de los preocupados por la evolución armamentística de Estados Unidos, el cree que las aplicaciones para este tipo de tecnología están más allá de las bélicas.
Podemos aplicar esto a situaciones en las que las personas tienen que trabajar en ambientes peligrosos y debe usar equipamiento protector. Teniendo algo que ya ha sido probado contra las condiciones ambientales en vez de subrogar, podría ser beneficioso para la seguridad


